El síndrome de Down (SD) es un trastorno genético causado por la presencia de un cromosoma extra en el par 21, es por ello que se le denomina trisomìa 21, en vez de los dos habituales, está caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental, entiéndase claramente retraso no retardo, además a este síndrome lo acompañan rasgos físicos peculiares que lo hacen fácilmente reconocible.
Se le considera la causa más frecuente de discapacidad psíquica, actualmente no se conocen con exactitud las causas de este exceso cromosómico, aunque se relaciona casuísticamente con una edad materna superior a los 35 años. Se sabe que personas con SD tienen una probabilidad algo superior a la de la población general de padecer algunas patologías de orden fisiológico, especialmente de corazón, sistema digestivo y sistema endocrino, esto debido al exceso de proteínas sintetizadas por el cromosoma de más. Los avances actuales en el descifrado del genoma humano están desvelando algunos de los procesos bioquímicos subyacentes al retraso mental, No se conoce algún tratamiento farmacológico que contribuya con el desarrollo intelectual de las personas con este síndrome, pero muy por el contrario las terapias de estimulación precoz y el cambio en la mentalidad de la sociedad, están suponiendo un cambio cualitativo positivo en sus expectativas vitales.
De acuerdo a mi experiencia y siempre lo digo: El SD, es solamente ello un síndrome con sus características y peculiaridades propias, pero con un pronóstico cada vez más favorable siempre y cuando se le mantenga como tal. El problema se inicia cuando se mezcla con el Autismo, porque el paciente con SD que tiene habilidades sociales adecuadas sino las pierde va en camino a hacerlo, porque el autismo es el ensimismamiento de la persona, tiende a aislarse y no tiene habilidades para la comunicación, entonces el cuadro se complica, y por ende el tratamiento debe diversificarse y atenderse de acuerdo a prioridades, lo que quiere decir que primero debemos atender en prioridad al autismo y luego realizar la estimulación de aprendizajes, conductas etc. para superar las dificultades propias del paciente con SD.
Muchos padres de familia que tiene hijos con Síndrome de Down, desconocen está problemática y es que tan igual como los casos de autismo y TGD, también padecen de permeabilidad intestinal, de contaminaciòn de metales pesados, problemas de comunicaciòn, manifestando asì rasgos autistas; lo que impide que desarrollen sus habilidades de comunicación, psicomotricidad y socialización. Por ello que a estos pacientes también les recomiendo realizar lo que he denominado el trinomio de Tratamiento (Dieta sin Gluten y caseina, Intervención biomédica, Psicoterapia).
Para un adecuado tratamiento, el punto de partida es un adecuado diagnóstico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario