miércoles, 15 de diciembre de 2010

LA CLOSTRIDIA Y SU RELACION CON EL AUTISMO Y LA ESQUIZOFRENIA

La Clostridia es una bacteria anaeróbica, formada por bacilos grampositivas, parásitos y saprófitos, existen más de 100 especies diferentes, que esporulan y son móviles. No todas las especies son patógenas, algunas forman parte de la flora intestinal normal. Las especies de Clostridium están ampliamente distribuidas en el ambiente, habitan en el tracto gastrointestinal tanto de humanos como de animales. La sintomatología más frecuente observada en niños es la diarrea.

A pesar de ser bacterias anaerobias, no todos tienen la misma sensibilidad al oxigeno. Crecen a temperatura de 37 °C y a un pH entre 7 y 7,4, de modo que son fácilmente inactivadas por pH ácido o básico, como el ácido estomacal, el de limpiadores y desinfectantes como el cloro e incluso el pH de ácidos orgánicos encontrados en el zumo de limón, por ejemplo. Son fermentadoras de azúcares, aspecto que resulta de utilidad en la diferenciación de las especies y producen exotoxinas de efecto necrosante, hemolíticos y potencialmente letal.

Investigaciones como la del Dr. Walter Gattaz del centro de salud Mental del Instituto Aleman de Mannhein, y los estudios del Dr W. Shaw demostraron que existe una relación directa entre las enfermedades mentales como la Esquizofrenia, y Trastornos del desarrollo como el Autismo, Asperger y TGD. Todo esto porque la presencia bacteriológica en el intestino produce disbiosis, lo que nos explica el daño epitelial en la pared intestinal conocida como permeabilidad gastro intestinal.

Debido a la permeabilidad intestinal, consecuencia de la clostridia, se produce la fermentación de los alimentos sin digerir, fundamentalmente el gluten y la caseina, proteínas procedentes del trigo y la leche respectivamente, que al transformarse en péptidos pasan al torrente sanguíneo en forma de glio y caseomorfinas, lo que produce en las personas y niños una suerte de alucinaciones, disturbios en su comportamiento, hiperactividad y estereotipías, signos y síntomas que a la luz de la clínica nos sirven a los especialistas para emitir diagnósticos, con los que la medicina tradicional se vería en la necesidad de recetar fármacos menguantes y paliativos de esta sintomatología, pero que a su vez resulta una suerte de sedación en el paciente y con daños colaterales.

Hoy por hoy, afortunadamente y gracias a la investigación casuística se sabe que el origen de estos problemas está en el intestino y es ahí donde se debe iniciar el trabajo de recuperación, tanto de trastornos del desarrollo(autismo, asperger) como también de la esquizofrenia, ya que considerando las últimas investigaciones se sabe que en el intestino es donde se produce el 95 % de serotonina y de neurotransmisores que nuestro organismo necesita y que resultan ser básicos para su buen funcionamiento, es por ello que se afirma esta relación causal.



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